
LO QUE LES OCURRE A NIÑOS Y NIÑAS NOS AFECTA A TODOS
Si nuestros niños y niñas no prosperan, nuestras sociedades tampoco progresarán. Los encargados de tomar decisiones, tanto a nivel público como privado, deberán considerar el bienestar de la infancia cuando emprendan gestiones de desarrollo social y económico.
TODOS LOS NIÑOS Y TODAS LAS NIÑAS DEBEN FORMAR PARTE DEL PROGRESO SOCIAL Y ECONÓMICO
Todos los niños y todas las niñas deben estar preparados para el futuro. Existen algunos grupos de niños, niñas y de familias que no están progresando a la par de otros dentro de la nueva economía global basada en los conocimientos. Se hace necesario abordar las disparidades que en la actualidad impiden que niños y niñas se desarrollen normalmente y que limitan las oportunidades que puedan tener en su vida futura.
EL NIÑO Y LA NIÑA EXPERIMENTAN CAMBIOS DENTRO Y A TRAVÉS DE MÚLTIPLES CONTEXTOS
La infancia se ve afectada por todos los entornos en los cuales se desenvuelve. Pese a que la familia constituye el primer círculo que rodea a la infancia, la comunidad también tiene una función que desempeñar en cuanto a su desarrollo. Los círculos se expanden hasta los contextos regional, nacional e internacional.
TODOS LOS NIÑOS Y TODAS LAS NIÑAS SON SUJETOS DE DERECHOS HUMANOS BÁSICOS
Los derechos de la infancia son económicos, sociales y culturales, así como también civiles y políticos. Niños y niñas tienen el derecho a participar en la sociedad y a expresar sus percepciones y sus aspiraciones. La infancia es titular de protección contra la explotación y el abuso por parte de la sociedad. Los niños y las niñas deberán también contar con la sociedad para que les garantice un desarrollo sano, más allá de la simple supervivencia.
EL CONOCIMIENTO ACERCA DEL BIENESTAR INFANTIL DEBE CONDUCIR A LA ACCIÓN
El monitoreo de las medidas que se están tomando con respecto al bienestar de la infancia de un extremo al otro de América del Norte, así como los informes que se han presentado al respecto, facilitan nuestro mejor entendimiento de las diversas experiencias de la infancia en distintos contextos. Pero el monitoreo no es un fin en sí. Su propósito es resaltar nuestros éxitos y obstáculos. Ambos pueden propiciar el cambio.