SELECCIÓN DE MEDIDAS DE BIENESTAR
Para describir la situación de la infancia en América del Norte lo más detallada posible y diseñar nuestro modelo ecológico lo más completo, el equipo del proyecto indagó tanto en fuentes de datos internacionales como nacionales. Aunque nuestro objetivo principal fue desarrollar un conjunto común de medidas en los tres países, también nos vimos en la necesidad de reflejar el contexto y prioridades de cada país, y resaltar cómo actúan las significativas desigualdades en cada uno de ellos. Por lo tanto, incluímos algunas medidas que son relevantes solamente en un país e introducimos datos muy específicos de uno de los países para ilustrar lo mejor posible el contexto y las prioridades. También incluímos algunas medidas que -aunque son relevantes en los tres países- sólo fueron disponibles en dos de ellos.
Para desarrollar nuestras medidas, hemos utilizado únicamente datos pre-existentes fácilmente disponibles. El equipo del proyecto condujo una exhaustiva revisión de la amplia esfera de estudios internacionales en los cuales se representan los tres países. En los estudios internacionales existentes sobre indicadores, las medidas disponibles son estrictamente comparables en Canadá, Estados Unidos y México. Cada país también revisó fuentes de información sobre datos específicos para desarrollar un conjunto de medidas disponibles dentro de cada país. Las medidas fácilmente disponibles no son siempre estrictamente comparables a un informe específico de un país, las medidas se construyen de forma diferente, se comportan de forma diferente en distintos puntos de tiempo e implican a menudo a niños de diversas categorías de edad.
En algunos casos, medidas más similares en los tres países pueden haber sido obtenidas con nuevos análisis de datos de informes existentes; sin embargo, la mayoría de las veces, la necesidad de tener fuentes nos llevó a centrarnos en datos de fácil disponibilidad.
Objetivos y Principios Guía: Cuando seleccionamos las medidas, fuimos guiados por un conjunto de principios. Primero, creemos que la infancia es una etapa de la vida en sí misma. En vez de centrarnos exclusivamente en aquellos indicadores que predecirán el futuro estado de niños y niñas como adultos sanos y productivos, creemos que también es importante incluir medidas que se concentren en el actual bienestar de la infancia. Segundo, fuimos guiados por la creencia de que la infancia es un grupo distinto, y cuando es posible y factible, debemos esforzarnos, en la medida de lo posible, en incluir medidas que tengan a niños y niñas como la fuente directa de información en vez de ser los padres. Además, cuando fuera apropiado, niños y niñas deben ser el objetivo de observación. Tercero, en nuestra selección de indicadores buscamos un equilibrio entre lo negativo y lo positivo.
Desafíos Trans-Nacionales: Crear el conocimiento base para el proyecto ha exigido mucho trabajo en la invención de medidas fácilmente disponibles en los países, estableciendo criterios de comparabilidad y calidad, asegurando el acceso a los datos necesarios, y trabajando con este inmenso cuerpo de información trans-nacional.
Uno de los mayores retos fueron las diferencias en el desarrollo de un indicador en los tres países. Muchos de los indicadores de México fueron desarrollados por primera vez -este proyecto reflejó la gran capacidad en México para seguir y monitorear el bienestar de la infancia. El hecho sigue siendo, sin embargo, que México sigue teniendo muchos menos datos sobre el bienestar de la infancia en comparación con Canadá o Estados Unidos. Mientras Canadá ha desarrollado un modelo de monitoreo del bienestar de la infancia a través de Progress of Canada’s Children, un número de indicadores relevantes para esta serie requirieron trabajo adicional de los datos. En Estados Unidos, Brett Brown y su equipo de Child Trends realizó algunos nuevos análisis en nuestro favor.
También encontramos diferencias conceptuales significativas entre los países. Por ejemplo, los tres países incluyeron diferentes rangos de edad para definir "infancia"; definen importantes conceptos tales como "urbanización" de forma distinta; e integran datos en diversas clasificaciones de "estructura familiar" - en parte se reflejan las distintas concepciones de culturas distintas. También hubo importantes obstáculos referentes al idioma. Comenzamos a entender que debemos comprender y reconocer estas diferencias para describir con eficacia la forma de vida de todos los niños y las niñas en América del Norte.
Así pues, el proceso de creación de conocimiento base ha sido complejo y desafiante. Es importante conocer estas dificultades para asegurar la integridad intelectual del proyecto. El Proyecto sobre la Infancia en América del Norte ha procurado ser transparente en relación a las diferencias en los datos. Mientras más trabajo se ha realizado, mayor capacidad se ha construido, y más atención es puesta en niños y niñas en una amplia base continental, esperando que más datos sean desarrollados y clarificados a través de los países. El proyecto sabe que las experiencias de niños y niñas son diversas dentro y a través de los tres países de América del Norte. Debemos esforzarnos para reflejar las diferencias en las vidas tan bien como las experiencias comunes que niños y niñas comparten.